Controle su proceso de higiene: mida, compruebe y mejore cada paso.
La higiene es un proceso continuo. Como responsable de calidad, usted quiere controlar ese proceso; no sólo quiere saber lo que está ocurriendo hoy, sino también poder demostrar que se están siguiendo todos los pasos y ver dónde se pueden hacer mejoras. Para ello se necesitan procesos medibles y demostrables. Cuando la perspectiva ayuda a reconocer los riesgos, se trata de la demostrabilidad y la mejora continua.
De las sensaciones a los hechos: por qué es importante medir
Medir es importante porque sin datos difícilmente se puede corroborar si las medidas se aplican de forma coherente. En muchas empresas se sigue haciendo hincapié en la experiencia del personal de limpieza y en las listas de firmas en papel. Esto puede funcionar, pero las desviaciones permanecen ocultas durante más tiempo y a menudo se tarda más en recuperar la información.
¿Qué aporta la mensurabilidad a la demostrabilidad y la mejora?
La mensurabilidad le ayuda principalmente en dos ámbitos:
- Demostrabilidad
Puede recordar mejor lo que ha ocurrido: qué pasos se han dado y cuánto tiempo han llevado. Esto sirve de orientación para las comprobaciones internas y los debates sobre el aseguramiento del proceso. - Mejora continua
Cuando observe patrones (por ejemplo, tiempos de espuma estructuralmente más cortos para un equipo o desviaciones en el consumo de productos químicos), podrá realizar ajustes específicos: ajustar los ajustes, aclarar las instrucciones o planificar el mantenimiento.
¿Qué se puede medir en un ciclo de limpieza?
Puede medir cómo se ejecuta el proceso de limpieza y dónde se producen desviaciones. Piense en:
- Tiempos de limpieza por función (por ejemplo, aclarado, espumado, enjuague, desinfección)
- Tiempos de parada de válvulas y bombas
- Diferencias por satélite, sala o turno
- Desviaciones en el consumo, como mayor consumo de productos químicos o patrones divergentes.
- Tendencias a lo largo del tiempo, lo que le permite anticiparse.
Importante: este tipo de información ayuda a mejorar el proceso, pero siempre al servicio de su enfoque global de higiene y calidad.
¿Cómo puede ayudar eCloud?
Si elige eCloud, podrá almacenar y analizar datos sobre el proceso de limpieza. A partir de ahí, puede ver más rápidamente dónde se producen desviaciones y dónde puede mejorar.
Registro de tiempos de limpieza y tiempos de parada
eCloud puede registrar los tiempos de limpieza por función y registrar los tiempos de parada de válvulas y bombas. Analizando esos datos, puede ver cuánto tiempo se dedica a la limpieza por satélite, sala o turno y dónde existen diferencias.
Registro de desviaciones y tendencias
Además del tiempo, eCloud puede registrar desviaciones, como un mayor consumo de productos químicos o patrones desviados. Al almacenar los datos durante periodos más largos, las tendencias se hacen visibles. Un aumento del consumo de productos químicos, por ejemplo, puede indicar un cambio en el método de trabajo o un punto de atención técnica.
Cuadros de mando personalizados
Las necesidades de información suelen variar según la función. Calidad quiere controlar el proceso y la demostrabilidad; el servicio técnico quiere conocer las averías, las fugas y la vida útil. eCloud puede proporcionar esta información a través de cuadros de mando, lo que permite a los distintos equipos realizar ajustes con mayor rapidez.
Controle su proceso de higiene
Para controlar el proceso de higiene es necesario medir, analizar los datos y actuar en consecuencia. Los sistemas de limpieza modernos con eCloud recopilan exactamente los datos que necesita para demostrar que cumple las normas de higiene y mejorar continuamente. Al registrar los tiempos de contacto, las secuencias y el consumo, y vincularlos a los datos de producción y calidad, se crean conocimientos y se ahorran costes.
¿Desea descubrir cómo controlar su proceso de higiene y qué instalación de limpieza se adapta mejor a su situación? Descárguese nuestra tabla de selección de instalaciones de limpieza. Esta tabla le ayuda a determinar paso a paso qué tecnología, capacidad y opciones (como eCloud) se adaptan mejor a sus requisitos de producción e higiene. De este modo, podrá elegir con conocimiento de causa y dar el primer paso hacia un control de la higiene basado en datos.

